
La novela, de estilo romántico, plantea por medio de su argumento una discusión sobre el bien y el mal, sobre la ley, la política, la ética, la justicia y la religión.
El autor confesó que se había inspirado en Vidocq —criminal francés que se redimió y acabó inaugurando la Policía Nacional francesa— para crear a los dos protagonistas y que la historia de su país le había inspirado para situar el contexto histórico.
Por ese motivo, los personajes viven la Rebelión de junio y los posteriores cambios políticos.
Además, el autor analiza los estereotipos de aquel momento y muestra su oposición a la pena de muerte.
En su núcleo, al fin, la novela sirve como una defensa de los oprimidos sea cual sea el lugar o situación sociohistórica que vivan.
Valoración: ⭐⭐⭐⭐⭐ (5/5)


